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El “Hecho a mano digital”: cómo la impresión 3D se convierte en una nueva tecnología artesanal

Mesa artesanal patas impresas en 3D

Para mucha gente, la artesanía son las sillas de madera y la cerámica, todas construidas con amor a mano. ¿Un objeto de plástico impreso en 3D? No tanto.

El trabajo del diseñador australiano Berto Pandolfo, mostrado en una nueva exposición en Kensington Contemporary en Sydney, pone fin a esa regla. Sus mesas auxiliares demuestran que las técnicas de fabricación digital como la impresión en 3D ofrecen nuevas posibilidades para los profesionales del diseño con un espíritu artesanal.

Se utilizan las nuevas tecnologías para enriquecer en lugar de sustituir las técnicas tradicionales

Forma parte de un movimiento que la escritora Lucy Johnston ha denominado “lo digital hecho a mano”: diseñadores que utilizan técnicas digitales emergentes para crear objetos únicos.

La artesanía es un término controvertido, especialmente en una época en la que las máquinas han ocupado el lugar del trabajo que antes se hacía a mano. En términos generales, es un enfoque guiado por la tradición, la sensibilidad hacia los materiales y las técnicas manuales. La exposición de Pandolfo explora el lugar de la impresión en 3D dentro de esta práctica. El resultado son objetos que se perciben únicos en lugar de fabricados en serie.

Mesa auxiliar con elementos impresos en 3D

La impresión en 3D, más exactamente denominada fabricación aditiva, crea objetos depositando material capa por capa.

Para el diseño de muebles, en particular, se trata de un cambio radical con respecto a los métodos tradicionales de sustracción de materiales (por ejemplo el tallado), así como de formación y unión. Conocida como la tercera revolución industrial por escritores de tecnología como Paul Markillie, la fabricación aditiva se utilizó por primera vez como herramienta para construir prototipos directamente a partir de modelos generados por ordenador.

Algunas técnicas de impresión en 3D son las preferidas por los diseñadores industriales a gran escala.

La sinterización selectiva por láser y la sinterización directa por láser metálico, por ejemplo, son dos procesos relativamente caros que han demostrado ser particularmente útiles en las industrias biomédica y aeroespacial.

Procesos como el modelado de deposición fundida, por otro lado, son más asequibles y más accesibles para los diseñadores que trabajan en objetos únicos como Pandolfo. Las impresoras 3D de sobremesa se pueden comprar a partir de 300€, estas impresoras utilizan filamento ABS ó PLA económico para conseguir excelentes resultados.

Para su exposición, titulada MND, Pandolfo ha producido una serie de mesas auxiliares, utilizando modelos de deposición fundida para crear las patas. Inspiradas en las piedras de río, las patas contrastan con el suave acabado del cuerpo de la mesa, hecho a mano con madera de pin. Normalmente las texturas ásperas están asociadas con la madera. En este caso, sin embargo, la madera es lisa y uniforme, y el plástico es áspero e irregular.

El proceso de impresión en 3D suele producir un acabado superficial rugoso, abultado o rayado, que a menudo se lija.

Pandolfo decidió no hacerlo, dando a las mesas laterales las marcas de la imperfección asociadas a menudo a los objetos hechos a mano.

También eligió la forma de piedra de río en lugar de las patas de madera torneadas convencionales de una mesa auxiliar, con el fin de explotar la capacidad de fabricación aditiva para crear formas de irregularidad sutil. En lugar de considerarse una desventaja en el producto terminado, las imperfecciones superficiales típicas del proceso de impresión en 3D se han utilizado como una oportunidad.

El trabajo de Pandolfo encaja dentro del movimiento “digital hecho a mano” porque ha tomado las limitaciones tecnológicas de la impresión 3D como una oportunidad creativa.

De hecho, la unión de la impresión en 3D y la artesanía representa un retorno a unos valores preindustriales en los que la inteligencia creativa y la habilidad en la fabricación iban de la mano.

Tal y como sugiere Johnston en su libro, la revolución industrial “redujo el papel del artesano”. La habilidad y la imaginación fueron eliminadas de la fabricación en masa, ya que las máquinas y la línea de producción dominaban el proceso de producción. La creatividad que una vez se asoció con los objetos hechos a mano y la artesanía se asoció más exclusivamente con las bellas artes.

La exploración deliberada de Pandolfo de nuevos materiales, tecnología y forma demuestra una mezcla de estas virtudes supuestamente antagónicas.

El valor más amplio de este trabajo consiste en demostrar cómo el hardware tecnológico, como la impresión en 3D, no tiene por qué ser relegado a la industria de masas. Los diseñadores y artesanos también pueden reivindicarlo, asegurando que de nuestras máquinas puedan surgir nuevos significados.

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